La piedra de ágata natural se combina con un acabado de latón dorado para crear un aplique de pared que aporta textura orgánica y un estilo contemporáneo a los espacios interiores. El ágata pulida conduce la luz para producir un resplandor cálido y difuso sin deslumbramiento.
Cada luminaria es inherentemente única gracias a los degradados de color y las vetas propias de la piedra. El marco metálico se somete a un meticuloso proceso de soldadura, pulido y galvanizado para obtener una superficie de latón refinada y duradera en tonos dorados.
Los patrones de color son únicos en cada pieza, con tonalidades de ágata que van desde amarillos y azules hasta verdes, rosas, morados y combinaciones multicolores, lo que garantiza que la lámpara sea un objeto artístico distintivo.
La luz se filtra suavemente a través del ágata, creando un ambiente cálido adecuado para espacios habitables. La luminaria cuenta con un trabajo metálico de alta calidad, soldaduras precisas y un revestimiento duradero para conservar su atractivo, y está clasificada para uso en interiores con un nivel de protección IP20.
- Fuente de luz: compatible con casquillos G4; bombilla no incluida
- Compatibilidad de voltaje: voltajes de todo el mundo (CA 110-240 V)
- Ubicación: ideal para salones, dormitorios, pasillos o recibidores
- Configuraciones: disponible con 2 o 3 puntos de luz para adaptar la escala a tu espacio
Nota: debido al carácter natural del ágata, pueden presentarse pequeñas variaciones de color, vetas, cavidades o grietas; estas características auténticas realzan la belleza del material.